miércoles, 10 de agosto de 2011
Jünger
¿Quién conoce y quién mide los efectos que esas radiaciones causan en nuestro cuerpo, en nuestros sentidos, en nuestro espíritu - el orden, el equilibrio a que sin cesar estamos compelidos? Hasta la propia belleza se contradice a sí misma, como lo enseña la fatiga subsiguiente al recorrido por museos donde se hallan reunidas obras maestras. Estamos así esforzándonos sin pausa en dirigir, en armonizar, en elevar al nivel de las imágenes las ondas de luz, los haces de rayos. No significa otra cosa vivir.
Radiaciones I. Diarios de la segunda guerra mundial (1939-1943) Ernst Jünger
